Conscientes de ello y viendo que la estrategia de similitud no les funciona, no pocas compañías han decidido optar por la distinción para ver si así, finalmente, suena la flauta.
Es el caso de LG y Samsung, que se han lanzado a la contratación de expertos universitarios en diseño que les ayuden a mejorar (rediseñar en el peor de los casos) las interfaces de usuarios de sus teléfonos más renombrados. Así, LG reclutó el pasado martes a Lee Kun-pyo, del Instituto Korea de Tecnología Avanzada para que encabece su Centro Directivo del Diseño. Samsung, por su parte, ha demandado los servicios de Jung Ji-hong, profesor de Diseño de la Comunicación VIsual en la Univerisdad Kookmin, que trabaja ya en el Grupo de Diseño Móvil de la empresa.
Aunque ambas compañías son las más grandes en lo que a producción de terminales se refiere, aún se mantienen a años luz de Apple en lo que a dominio del mercado smartphone se refiere. Así, mientras los de la manzana han colocado más de 840.000 iPhones en Korea, su más directo rival, el Samsung Omnia II apenas ha alcanzado la mitad de dicha cifra.
Numerosos estudios de mercado han parecido dar la razón a quienes apuntan a las interfaces de estos teléfonos como uno de los principales detonantes de las bajas ventas, situación completamente contaria a la de Apple, cuya iOS encabeza la lista de virtudes del iPhone según la mayoría de usuarios.


















